¡El desempleo! La otra epidemia que ataca a los ecuatorianos

Dentro de la historia del Ecuador se han vivido muchos acontecimientos que han dejado un antecedente y una marca imborrable en la mente de las personas. En países como el nuestro,  la dependencia de una economía sólida se ha ido desquebrajando y calcificando en estos últimos tres años, además se agudizó con la presencia de la pandemia en la que el mercado laboral se ha reducido; cabe poner en perspectiva las últimas cifras que Luis Poveda ministro de Trabajo informó en Ecuador radio que, hasta el momento la institución registra alrededor de 11.000 contratos individuales terminados por caso fortuito o fuerza mayor.

La figura de caso fortuito o fuerza mayor consta en el numeral 6 del artículo 169 del Código del Trabajo; según la norma, se trata de circunstancias “que imposibiliten el trabajo”, sean incendios, terremotos, tempestad, explosión, plagas del campo, guerra o por cualquier otro acontecimiento que no se puedo prever o que previsto no se pudo evitar.

En este sentido, se ha cuestionado que las relaciones laborales que finalizaron bajo esta causal “no generan ningún tipo de indemnización, porque están dentro de las causas legales para terminar un contrato de trabajo”, todo esto, aprovechándose los empleadores de la situación a causa de Covid-19; el problema ha generado reacciones inmediatas en la ciudadanía y en la clase trabajadora, donde se alzó la voz de protesta en las calles para exigir que se respeten los derechos de los trabajadores. 

Mientras que la Asamblea Nacional aprobó insuficiente Ley de Apoyo Humanitario para realmente flexibilizar el trabajo en el país ¡ECUATORIANOS no olvidar, quienes votaron a favor de la reforma!, que sin reparo alguno se nos dio un espaldarazo a los trabajos en plena crisis sanitaria. Aunque es complicado establecer parámetros mensurables de cuántos desempleados existen en el país, pese a las cifras que muestra la Cartera de Estado.

El Gobierno debe apuntar al fortalecimiento de los Actores de la Economía Popular y Solidaria, a más de buscar eliminar trámites burocráticos y la rigidez laboral para que los pequeños negocios gocen también de una buena liquidez; y, así evitar el aumento del desempleo. Además, con la continuidad de las empresas se impulsará y se mantendrá las vacantes para que las personas puedan trabajar. ¡Si ambicionamos un mejor futuro para los jóvenes y nuestra patria, necesitamos un Código de Trabajo renovado acorde a la realidad del siglo XXI! El problema del desempleo también se da, porque el Ejecutivo ha mostrado su interés por apoyar a toda costa el sector empresarial, quitándoles los derechos a los trabajadores que son irrenunciables.

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